Valle declarado Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 2004: 4.247 hectáreas de paisaje pirenaico preservado, cerca del 10% del territorio andorrano, repartidas entre cuatro parroquias.
El valle del Madriu-Perafita-Claror es un extenso enclave natural y cultural del sureste de Andorra, inscrito como paisaje cultural en el Patrimonio Mundial de la UNESCO en 2004. Con una extensión de 4.247 hectáreas, cerca del 10% de la superficie total del país, recorre la cuenca del río Madriu y se extiende por el territorio de cuatro parroquias: Encamp, Andorra la Vieja, Sant Julià de Lòria y Escaldes-Engordany. Es el único valle enteramente conservado de los Pirineos, y ofrece un testimonio excepcional de la adaptación de las sociedades pastoriles y agrícolas de alta montaña a un entorno difícil durante más de mil años. El sitio conserva numerosos rastros de esta antigua ocupación humana: bordas (cabañas de pastor), terrazas agrícolas, caminos de trashumancia y restos de fargas, testimonio de un aprovechamiento tradicional de los recursos naturales que aún puede leerse en el paisaje actual. Hoy el valle es un destacado destino de senderismo en Andorra, apreciado por sus paisajes de montaña preservados.